Novedades

¿Cómo encarar el estudio de un idioma?

Es muy común sentir frustración e incluso desesperación cuando las cosas no salen como queremos, en especial si se trata de un idioma. Nadie nace sabiendo, pero no somos conscientes de eso, porque sentimos la necesidad de saber acerca de todo, al menos un poquito.

Por eso, para meternos de lleno a un nuevo aprendizaje, tenemos que establecer estrategias, las mismas (a modo de sugerencia) pueden ser: 

Establecer metas realistas: fijá metas a corto plazo que sean alcanzables, como aprender 10 nuevas palabras cada semana o mantener una conversación básica. Reconocé que aprender un idioma es un proceso y celebrá cada pequeño avance por más chico que parezca.

Crear una rutina de estudio: no es más que consistencia. Dedicá un tiempo específico cada día para estudiar (15-30 minutos diarios), y utiliza diferentes métodos para estudiar, como aplicaciones, libros, podcasts, videos, y conversaciones con hablantes nativos. Surgieron videos como TED Talks

Practicar la paciencia: aceptar los errores y cometerlos es parte del proceso de aprendizaje. Y algo fundamental, evitá la comparación, cada persona tiene su propio ritmo.

Utilizar recursos divertidos y motivadores: estudiá con materiales que te interesen, como canciones, películas, series, o libros.Utiliza aplicaciones y juegos que hagan el aprendizaje más divertido. Los podcast son super útiles. 

Buscar Apoyo: buscá a alguien para practicar. Esto no solo mejora tus habilidades lingüísticas, sino que también te brinda apoyo emocional. O bien, unirse a grupos de estudio donde puedas compartir experiencias y consejos es una buena estrategia también.

Cuidar de tu salud mental: priorizá un descanso adecuado, la falta de sueño puede afectar tu capacidad de concentración y aprendizaje.

Practicar la auto-compasión: hablá con vos mismo de manera positiva. Reconocé tus esfuerzos y evitá la autocrítica dura. Tomate tiempo para relajarte y desconectar del estudio en determinados momentos. No cargues en tu espalda la responsabilidad de cumplir con los tiempos, porque es solo una presión que nos hacemos a nosotros mismos.

Fingir, actuar: esta estrategia es súper útil para empezar a perder la vergüenza al hablar. Es como proyectarse en otra persona y al hacerlo, empezamos a sentir menos temor a enfrentarnos al habla. Esto es porque al actuar estamos fingiendo, y como fingimos sentimos no ser nosotros mismos, y al no ser nosotros mismos no nos importa si nos equivocamos o hacemos voces diferentes a la nuestra. 

Sugiero que tomes las estrategias que puedas llevar a la práctica. En mi caso, actuar frente al espejo me sirvió muchísimo.